En Memoria. Publicación de Fernanda Andrade

EN MEMORIA
(Fotografías de fotografías vernaculares en una edición de tres libros)

Este proyecto es una intención por acercarse a la historia, una de las múltiples historias, encontrando un incansable número de referentes y entradas posibles, lugares desde los que discutir, imágenes por mirar, cosas que se han dicho y después se han leído de estas imágenes; lugares que, desde la Historia Oficial, se han constituido como el espacio de lectura para eso que nos involucra como colectividad. Este es intento por repensar esta historia; que narrada en imágenes, ha representado a la posteridad el mundo que habitamos; parte de la necesidad por las historias y la posibilidad de reconocer su multiplicidad.

El proyecto de En Memoria se inscribe en la fascinación por el archivo fotográfico como contenedor y dispositivo de memoria; y en la pregunta, que le haría Hércules Poirot a Spence, en la señora MacGinty ha muerto: ¿Por qué conserva la gente fotografías? ¿Porqué conservamos con apego estos archivos de la memoria?

¿Qué es lo que se recuerda? ¿Es esto lo que somos? Cuando la fotografía se aleja del referente (objeto/sujeto material) para pertenecer a un nuevo orden; sea este; al ‹inventario general› (WIGODER,S/F), al catálogo, archivo, álbum, la fotografía parece acceder a algo como un ‹movimiento histórico› (HOLLAND,1991), en este proceso de almacenamiento y colección, se sucede un ejercicio selectivo en el que se procura dar un sentido de periodicidad y narratividad a la historia dispersa y ambivalente de la familia, pues en ella han intervenido múltiples micro historias que serán archivadas por quien o quienes interpreten el papel del historiador/coleccionista familiar.

Al pensar en la reconstrucción de la historia familiar, desde la imagen-memoria, pienso en la resemblanza, en la posibilidad de encontrar discursos oficiales implícitos dentro de estas fotografías conservados con pudor. Desde la imagen-memoria se infiere también una reflexión sobre la manera en la que, como herederos de tradiciones extranjeras y puestos en conflicto constantemente con la propia identificación, hemos rehecho nuevas historias a fin de acercarnos al que parece el único medio para representarnos. ‹Las convenciones públicas dan forma a las fotografías familiares, y éstas dependen de tecnología que además de ser pública es ampliamente accesible› (HOLLAND,1991). Pareciese que la fascinación por la fabricación de memoria fotográfica recae en la capacidad de parecernos entre nosotros, como si ajustarnos a estas convenciones nos proveyera de un lugar en el mundo, en La Familia de los Hombres. Así, estas imágenes que van de lo familiar/privado a lo mediático/público de ida y de vuelta, delinean la forma en la que nos presentamos ante nosotros mismos, como si antes del evento supiéramos qué es lo que queremos recordar de él, actuamos en base a un lugar común; que nos es común porque se ha mediatizado; frente a la cámara e inmortalizamos el recuerdo de una específica manera. Además y también, se han dispuesto lugares, en la misma mediatización de la imagen, para eso que se considera familia; pues en el álbum familiar, la familia se sostiene como el ideal contingente, la base sobre la que se construirán todos los demás ideales.
La fotografía es ahora el referente obligado de las historias que nos contamos acerca de nuestra(s) familia(s).

Comentarios

  1. vanessa says:

    construyendo la memoria familiar desde su visión, desde los insumos que consiguió… un trabajo arduo, y bien logrado…
    felixxxcidades fersita!!
    ya lo quiero tener impreso.

  2. Tu historia, planteada así, es la historia familiar de todos. Nos vemos y nos reconocemos. Felicitaciones, apasionante propuesta

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